Cómo crear tu propio estilo

Si hay algo que te ayudará a vestirte bien cada día, a sacarte partido con la ropa, a saber qué ponerte en cada ocasión, qué comprar y qué no, es definir tu propio estilo. 

 

Recuerdo cuando empecé a trabajar en el mundo empresarial. Yo era muy joven, y aunque había trabajado en el sector de la moda, el look de trabajo era muy diferente. Recuerdo que al principio sufría muchísimo porque nunca sabía qué ponerme, hasta que un día decidí que los trajes de chaqueta tanto de falda como de pantalón iban a ser las piezas claves de mi look. Quería que mi aspecto fuera serio y minimalista, pero con un toque moderno. Esto me ayudó a elegir ropa para el trabajo y a sacarme partido en cada ocasión. Este estilo me duró unos años, y decidí cambiar totalmente de nuevo. Colgué, muy a mi pesar, todos los trajes y decidí pasarme a un estilo clásico pero chic, con un toque sexy. Así que volví a seguir los pasos que te m uestro en este boletín para cambiar de estilo y de look, y ahora tú también, de una vez por todas, ¡puedes decidir cuál será tu estilo!

 

Cómo crear tu propio estilo

 

Si realmente quieres verte guapa con tu ropa, si quieres saber qué ponerte y qué no, qué te favorece y qué comprar, sigue estos pasos para definir tu estilo y tu look:

 

1. Conoce tu cuerpo 

Lo primero es conocer tu cuerpo y saber qué te favorece y qué no. Todo el mundo tiene fortalezas y es en ellas en las que te tienes que centrar. Si tienes unas piernas maravillosas, ¡muéstralas!; si lo tuyo son las curvas, ¡resalta!; si, por el contrario, tu escote es divino, ¡lúcelo!

¿Cómo conocer tu cuerpo? Muy fácil, lo primero es ver qué es lo más bonito que tienes (sí, todas tenemos algo bonito) y después aprender unas reglas básicas. Si tienes más volumen en las caderas (la tipología “pera”. Y, por cierto, no me gusta nada esta comparación), utiliza tonos oscuros y prendas con caída en esta zona. Si tienes las caderas y el pecho marcados y una cintura finita (tipología “reloj de arena”), busca el equilibrio entre las prendas y usa conjuntos que marquen tu cintura. Si tienes mucho volumen en el pecho (o tipología “triángulo invertido”), usa colores oscuros en la parte superior, evita los jerséis de cuello alto, cámbialos por jerséis en pico, y elige prendas con volumen abajo.

Esta es una breve descripción de las tipologías corporales, pero tampoco tienes que aprender un montón de reglas, con que te quedes con la más importante, que es: resaltar tus fortalezas y disimular el resto”, es suficiente. Otra regla importante es crear equilibrio: si llevas falda corta, intenta ponerte una blusa de manga larga; si vas muy ajustada por arriba, lleva algo más suelto en la parte de abajo.

 

2. Crea tu base

El siguiente paso es crear tu base de estilo. ¿Qué pieza de ropa es tu favorita y te sienta fenomenal? Mi pieza base son los vestidos, y todo mi estilo está construido en torno a esta pieza. Sí, claro que llevo pantalones, pero la mayoría de mis prendas son vestidos.

 

3. Aprende a jugar

Una vez que tengas decidida tu pieza base, aprende a jugar con el resto. De vez en cuando rompe el molde y sorprende con algo diferente y de temporada. Por ejemplo, acabo de comprar un pantalón de cuero rojo que rompe totalmente con mi look de vestidos, y hace poco compré un vestido, muy en línea con mi estilo, aunque de cuero negro. ¿Lo ves? Es fácil. Aprende a jugar con la ropa y verás como poco a poco vas creando un estilo increíble.

 

 

4. Enamórate de tu ropa

Para mí esta es una regla de oro: si no me enamora la prenda en la tienda, no me la compro; si llego a casa y no me gusta tanto, ¡la devuelvo! Cada prenda que compro, sea cara o barata (sí, aunque cueste diez euros, sigo esta regla), me tiene que gustar tanto que no pueda esperar para estrenarla, es la mejor regla que he seguido para mantener mi estilo. No hay nada en mi armario que no adore. Esto te ayuda a comprar menos y mejor.


 

5. Algunos estilos que nunca fallan

Estos son algunos estilos que, para mi gusto, nunca fallan. Elige uno que encaje contigo, busca modelos a seguir y empieza a hacerte con tu fondo de armario:

Clásico, chic y sexy

He usado estos adjetivos para que puedas entenderlo. Este sería mi estilo: vestidos clásicos, pero siempre con un toque sexy, y de vez en cuando un aire chic o moderno para divertirme. Prendas como vestidos entallados, tacones, blazers con camisetas y pitillos, pantalones de cuero con jerséis de lana o cachemir, blusas femeninas con faldas lápiz…

Elegante y moderno

Más clásico: trajes de chaqueta con falda o pantalón pero con un corte actual, pantalones de corte moderno y blusas femeninas, jeans rectos y oscuros con jerséis de cuello alto o pico, zapatos altos pero clásicos…


Romántico y sensual

Vestidos femeninos y vaporosos, prendas estampadas y en colores favorecedores, accesorios personales y llamativos, etc.


Minimalista

Vestidos o trajes sencillos y de cortes rectos y favorecedores, conjuntos monocromáticos, en negro, beige, azul marino o marrón.


Roquero

Un look joven pero bien cuidado, pantalones de cuero con camisetas favorecedoras, faldas cortas con blusas femeninas, botines, colores como el negro, rojo, blanco…


Casual con un toque
 sexy

Vestidos favorecedores pero con un toque relajado, jeans pitillo y blusas femeninas, colores como el tierra, el salmón, en crudo, etcétera.

Como verás, la mayoría de los estilos los puedes mezclar. A mí me encanta de vez en cuando darle un toque roquero a mi look, o llevar un día un traje superminimalista, aunque la mayor parte del tiempo mi estilo es más bien clásico, chic y con un toque sexy.

 

 

 

 

 

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